Lukas Radbruch, Presidente de IAHPC comenta acerca del último Congreso de Cuidados Paliativos en Medellín, Colombia

Categories: Policy.

Acabo de regresar de Medellín, Colombia, en donde he formado parte del 7 º Congreso de la Asociación Latinoamericana de Cuidados Paliativos (ALCP).

En la ceremonia de apertura, la doctora María del Rosario Berenguel Cook, presidenta hasta ese momento de la ALCP, habló acerca de la falta de cuidados paliativos en muchos lugares de América Latina, así como de la casi absoluta ausencia y mala calidad del los cuidados paliativos para los pueblos originarios en dicha región. María, así como los demás oradores en la apertura: Carlos Fernández (Presidente de la Asociación Colombiana de Sociedades Científicas) y Claudia Agamez Insignares (Presidenta del congreso), hicieron varias referencias al proyecto de resolución de la OMS acerca de los cuidados paliativos presentados en la reunión de la junta ejecutiva de dicha organización en enero de este año.

Quedé asimismo muy  impresionado por un delegado de Panamá, a quien conocí en la recepción de bienvenida del Congreso. El estaba muy orgulloso de que su país, a pesar de ser pequeño y aún cuando los cuidados paliativos allí (Panamá) están dando sus primeros pasos, haya puesto en marcha y dirigido el grupo que ha introducido y desarrollado la resolución de la OMS contra la inercia y en algunos casos incluso la resistencia de muchos otros países. Y tengo que admitir: esto es algo de lo que realmente él puede estar orgulloso!

Esto fue sólo un ejemplo de la ilusión y el espíritu pionero que impregnó todo el congreso. La delegada de Paraguay estaba tan interesada en intercambiar información con colegas de otros países de América Latina o del exterior! Ella parecía de alguna manera ser la única profesional de los CPs en su país; los miembros del equipo del primer servicio de cuidados paliativos en Colombia, que comenzaron una unidad de hospitalización en Cali en 1992, y que se reunieron de nuevo en el Congreso después de 20 años de trabajar en cuidados paliativos en diferentes países latinoamericanos; los especialistas de cuidados paliativos pediátricos de México, quienes se refirieron a los problemas que muchos médicos tienen para detener los tratamientos fútiles en niños que se hallan próximos a morir.

Cerca de 500 participantes asistieron a las plenarias sobre enfermedades pulmonares o cardíacas que requieren cuidados paliativos. Yo hablé acerca de los cuidados paliativos en enfermedades neurológicas como la enfermedad de motoneurona, accidente cerebrovascular o demencia, y sobre los más recientes avances en el tratamiento del dolor. Las plenarias estuvieron alineadas con el motto del Congreso: “Cuidados paliativos en cáncer y otras enfermedades crónicas: una aplicación conjunta para América Latina”. Hubo acuerdo en que los cuidados paliativos para enfermedades no transmisibles distintas del cáncer serán un gran desafío para los países de América Latina.

Hay grandes lagunas en el desarrollo de los cuidados paliativos que fueron destacadas durate el congreso: los opioides están disponibles en los formularios de todos los países, pero el exceso de regulación y la falta de formación impiden su uso, por lo que muchos pacientes que los necesitan no son capaces de obtener una analgesia adecuada; en la mayoría de los países una serie de pioneros y líderes locales trabajan duro para ofrecer cuidados paliativos al menos para algunos pacientes, pero se carece de un enfoque de salud pública en el 80% de los países; en las zonas rurales y de hecho, fuera de los pocos centros de cuidados paliativos existentes, la regla es una falta general de accesibilidad a los cuidados paliativos. 

Pude confirmar esto durante una visita al  hospital Pablo Tobón Uribe de Medellín, donde conocí al Equipo de Cuidados Paliativos y Dolor, dirigido por Nora Saldarriaga Cartagena y Carlos Restrepo-Garcés, así como algunos de los pacientes a quienes ellos trataban, con cáncer metastásico avanzado, pero con un buen control de síntomas y que se sentían bien y sentían estar bien cuidados. Sin embargo, no resultaba claro de qué manera esos pacientes continuarían siendo atendidos una vez que se les hubiera dado de alta de la internación hospitalaria. Sólo hay dos servicios de atención domiciliaria en toda Colombia, un país con más de 50 millones de habitantes.El estado de desarrollo en todos los países ha sido descripto en detalle en el Atlas de Cuidados Paliativos en América Latina que ha sido publicado durante el congreso.

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